domingo 16 de agosto de 2009
Problemas Estructurales de la República
La República Dominicana es un hermoso país, con una economía robusta y abundantes recursos naturales. Pero cada vez que nos ponemos a analizar el por qué de sus tantas deficiencias siempre nos encallamos en la maraña de distintas razones, que si es por culpa de los políticos, que si es por culpa de la sociedad civil, que si es por culpa de la iglesia, que si es por culpa de los haitianos, que si es por culpa de los españoles, que si es por culpa de una maldición taina.
La verdad es que la culpa la tienen todos (menos tal vez la maldición taina). Brevemente voy a exponer el por qué entiendo que todos tienen la culpa.
Los Partidos Políticos
Los sospechosos usuales, los culpables de siempre. Los partidos políticos en República Dominicana son cualquier cosa menos los representantes de los intereses de grupos diferenciados por sus necesidades, sus aspiraciones o sus creencias ideológicas. ¿Cómo? Se preguntará un asombrado lector despistado y ajeno a nuestra realidad, pero es así mismo como se lee. Aquí los partidos son organizaciones con fines de lucro cuyo único fin es acceder al poder, para desde allí poder enriquecer a los suyos y repartir un poco del dinero de todos entre las bases del partido.
Solo veamos la configuración política actual. Por un lado se encuentra el Partido de la Liberación Dominicana y por el otro se encuentra el Partido Revolucionario Dominicano. El PRD surge como una organización contestataria y realmente revolucionaria contra la dictadura de Trujillo y a favor de la democracia, la igualdad social, etc. El PLD surge cuando el Prof. Juan Bosch se inclina demasiado a la izquierda para los gustos de la cúpula del PRD, siendo en sus inicios un partido de cuadros y de corte netamente izquierdista.
El PRD es un partido asociado a la Internacional Socialista (como el PSOE español, pero sin Zapatero), mientras que el PLD es un partido de “Liberación Nacional” que originalmente se encontraba más a la izquierda que el PRD. En sus momentos ambos partidos compitieron contra el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) que no era más que el partido de los conservadores post-dictadura que se agruparon bajo la figura del Dr. Balaguer (el cual gobernó semi-dictatorialmente por 12 años consecutivos, reprimió a la izquierda, a la derecha y al centro, pero que fue declarado padre de la democracia en un juego de ilusionismo político y de fatal amnesia histórica).
En la actualidad el PRD, aún cuando pertenece a la Internacional Socialista y se declara un partido Social Demócrata, está apoyando la genial propuesta de que la vida inicia con la concepción (entiéndase que el aborto, de cualquier tipo y bajo cualquier circunstancia, queda convertido en una violación a la constitución). Se encuentra en la oposición, pero no la hace ya que según dicen son tantas y tan largas las colas que les pueden pisar, que es mejor esperar tranquilos hasta las próximas elecciones.
El PLD, recuerdo que es el partido de la izquierda izquierda, es el propulsor de una constitución sumamente conservadora, aparte de que ha sido un gobierno neoliberal, privatizador y conservador durante sus 9 años de gobierno. Su desconsideración ideológica e histórica ha llegado a tanto que se ha convertido en el heredero natural del PRSC y el Dr. Balaguer, olvidando para siempre toda la historia de lucha y oposición que precedieron a su acceso al poder.
Pero todo esta bien, que se le puede hacer. El sistema político dominicano ha devenido en un bipartidismo que en otras circunstancias sería saludable y beneficioso para un país que ha sufrido de rencillas y luchas descarnadas por el poder. El problema radica en que ninguno de los dos partidos sigue una ideología clara, porque los partidos en sí mismos no son más que la estructura organizacional en la cual los “líderes” de turno (porque la palabra “caudillos” ya ha pasado de moda) se encumbran gracias al hambre metafórica y literal de las bases.
A las bases, entiéndase ese 42.2% de la población que vive en la pobreza, no le importa que sean de derechas o que sean de izquierdas, porque al final todos quieren lo mismo; llegar al poder para poder tener una mejor vida. Pero no es culpa de ellos, dirán algunos izquierdistas dormidos en los años 70, es culpa del sistema. Anja... pero, el sistema lo conforman los ciudadanos... o no? Acaso no han sido las masas hambrientas e iliteradas del mundo las que han iniciado todos los cambios sociales, en todos los períodos de la historia? Pero ese es un tema que trataremos más adelante.
Para concluir, los partidos no son los culpables de la situación de la República. Los partidos políticos son su resultado, su consecuencia. En una sociedad en la cual todos quieren que les den algo, en la cual las mayores aspiraciones son jugar en la MLB o tener un cargo político, una sociedad en la cual todos violan la ley, todos hacen trampa y todos (y cuando digo todos no quiero decir todos, pero es que los que no son son tan pocos...) entienden que el Estado les debe de solucionar todos sus problemas mientras se sientan a beber cervezas en un colmadón; es imposible tener un sistema de partidos que sea diferente.
La Juventud y los desafectos
En todos los períodos de la historia la juventud es el motor de una nación, la sangre que nutre los campos de batalla, el sudor que construye el porvenir, la fuerza viva de cualquier sociedad. Pero no es así en la República Dominicana.
La Juventud aquí se puede dividir claramente en tres grupos: a) los pobres que quieren ser políticos o peloteros; b) los pequeño burgueses que sueñan con un país mejor; y c) el resto a quien no le importa nada de lo que suceda a su alrededor.
Los tres grupos coinciden en algo, su pasión por la cerveza. Luego de esto cada uno sigue su propio camino. Los que quieren ser políticos o peloteros son los que nutren de sangre nueva a nuestro anquilosado sistema partidista, son los que van en masa a los mítines, los que hacen campaña, los que votan e inciden directamente en los destinos de nuestro país. Lamentablemente la mayoría son analfabetos funcionales, o peor aún están alfabetizados pero son totalmente infuncionales.
Este grupo es el que compone a la gran mayoría de los jóvenes y son “la esperanza nacional”, son los que cuentan realmente a la hora de las elecciones, son los que tienen en sus manos la llave del cambio; y son los que menos interés tienen en que haya un cambio ya que el status quo los beneficia de tal manera y les provee tantas esperanzas de mejora personal por meno de la corrupción y el estatismo, que para qué van a querer que nada cambie. Para ellos el río de Heráclito no es río, es laguna, o mejor pantano.
Los otros son los jóvenes pequeños burgueses con sus sueños románticos de lucha social y de cambio. Es cierto, muchos de ellos tienen muy buenas ideas, otros pocos están realizando un trabajo encomiable en los campos y en los barrios y en las mentes de algunos pocos desamparados. Pero todos sufren de un mal común y es el idealismo romántico que los aboba y los hace infuncionales.
Tomemos por ejemplo el caso del concierto de Música por los Haitises, una excelente causa a la cual nadie que entienda un poco de contaminación le puede negar su apoyo. Toda, absolutamente toda la atención de los organizadores del movimiento para salvar a los Haitises se concentró en la clase media, peor aún en la juventud de la clase media, la cual usualmente es totalmente apática y no participa en los procesos electorales y cuando se decide a hacerlo no tienen un impacto real en el resultado, ya sea por inferioridad numérica o por dispersión del voto entre demasiadas opciones irreales o insípidas.
Al ya mencionado concierto asistieron aproximadamente unas tres mil o tres mil quinientas personas. Los organizadores lo llamaron un éxito rotundo... si viviéramos en Luxemburgo tal vez se pudiera entender de esta manera. Si el punto de la actividad era concientizar a la población para que se opusiera a la construcción de la cementera en el área del Parque Nacional de los Haitises, por qué se concentraron todos los esfuerzos en montar un mega concierto para tres mil personas, que ya de por sí estaban en contra de la cementera? No hubiera sido un poco más provechoso hacer la misma actividad pero con músicos populares, atraer a 50, a 60, a cien mil personas? Por qué no se organizó una actividad multitudinaria para el pueblo, para la juventud que numéricamente influye en los resultados electorales? La respuesta radica en el idealismo romántico pequeño burgués que les anida en el corazón.
Este es solo un ejemplo, podemos seguir y mencionar a los díscolos radicales “izquierdistas” con su grafiti en las paredes, a los que sueñan con una insurrección popular sin nunca haber estado en un barrio, a aquellos que etcétera y etcétera.
Pero lo peor de este grupo no es ni siquiera su falta de coordinación, ni su falta de ideología, ni si exceso de idealismo romántico, lo peor de ellos es la falta de coherencia. Para ejemplos varios que escenifican bastante bien esta falta de coherencia. El primero sucedió en el concierto de Música por los Haitises, una actividad pro ecológica en la cual se está concientizando a la juventud para que etcétera y etcétera, pues bien resulta y sucede que a pesar de los esfuerzos de los organizadores por mantener el área limpia, se podían ver escenas como la que pasó a mi lado, donde un grupo de personas improvisaron su propio zafacón en el piso... a menos de 4 metros de un zafacón de la basura. Cómo es posible que asistas a una actividad de ese tema y tires basura en el piso? No lo entiendo, pero no fue una ni dos las veces que lo vi pasar.
Otro ejemplo, un joven con un sticker de Salvamemos a los Haitises (y me disculpan que solo mencione esta iniciativa, pero es la más reciente y la que esta de “moda” por lo tanto los ejemplos son más recientes) cruzándose un semáforo en rojo a las tres de la tarde.
O cualquier joven en cualquier aula universitaria copiándose en un examen, o poniendo a alguien a guardarle un lugar en la fila, o dándole 500 pesos al evaluador de la licencia, o robándose la luz, o yendo en vía contraria en una calle, o parqueándose donde dice No Estacione, o cualquiera de las mil y una acciones corruptas que se llevan a cabo todos los días.
La coherencia es una relación entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace. Esta no existe en la República Dominicana. Nos quejamos de que los políticos son corruptos, pero nos copiamos en un examen y lo justificamos diciendo que no es lo mismo. Esa es la frase mágica de la juventud “no es lo mismo”. Pero sí es lo mismo. Es lo mismo andar en vía contraria que robarse 120 millones del dinero del pueblo, es exactamente lo mismo copiarse en un examen que poner a 14 primos a trabajar en una Secretaría del estado, es exactamente lo mismo abusar de una posición de poder que llenar una pared de grafiti, es exactamente lo mismo tirar basura en la calle que construir una cementera en un parque nacional. Pero el idealismo romántico del joven pequeño burgués dominicano tiene un toque de realismo mágico en el cual una cosa no es la misma que la otra, aún cuando las dos sean iguales... Complicado verdad? Pero cierto, es así como se va deshilando este país.
Por el otro lado se encuentran los jóvenes a los cuales todo le da igual y nada les importa, esos son los resignados, los apáticos, los que no piensan ni analizan, los que les da lo mismo izquierda que derecha, luz o apagón, blanco o morado. Lo único que procuran es su propio bienestar y que el resto se vaya al carajo, lo cual no está nada mal cuando las cosas funcionan. Es por esto que muchos o terminan yéndose del país o simplemente se dedican a cualquier cosa.
Si queremos podemos seguir mencionando causas, que la educación y su compromiso con que todo el mundo tenga un título universitario aunque no sirva ni para limpiarse el ano; la iglesia y su constante injerencia en la política y los asuntos terrenales, cómo si aún estuviéramos en los tiempos de Richelieu, la insoportable mediocridad de la mayoría de los profesionales, la apatía de los buenos y la hiperactividad de los malos, el azar o la casualidad.
Pero en definitiva los problemas estructurales de la República Dominicana se encuentran enraizados en nosotros, el pueblo, la gente, los ricos, los pobres y el resto (que llamarles clase media es exagerar un poco). Somos nosotros los que mantenemos el status quo, es cada uno de nosotros que fomenta la corrupción, es cada uno de nosotros que con cada acción, que con cada vez que nos quedamos callados, que cada vez que nos convencemos de que una victoria pírrica es una buena victoria, que nos conformamos con lo poco y nos olvidamos de los demás.
Es por esto que con tristeza tengo que decir, o cambiamos todos o nos jodemos todos.
viernes 3 de julio de 2009
Lo gris de la deposición de Manuel Zelaya
La historia latinoamericana de golpes de estado civiles y militares ha dejado un mal sabor en la boca, y una mancha ignominiosa en la reputación de los Estados Unidos al ser estos si no los propiciantes, sí los complices por omisión de respuesta condenatoria real.
Es gracias a estas dos variables históricas que el “golpe de estado” contra el Presidente Manuel Zelaya, que tal vez pudiera considerarse “justo” o “necesario”, tiene que ser , y es, condenado por toda la comunidad internacional, y en especial por los Estados Unidos quienes por primera vez se han visto en la obligación de concordar con el Presidente Hugo Chavez en la condena total al proceso que condujo a la deposición de Zelaya.
El Presidente Zelaya violó la Constitución de su país, quedando él inmediatamente fuera del marco del la ley. Desde el punto de vista lógico (que no siempre es el correcto) la acción tomada por los “golpistas” (El Congreso, la Suprema Corte de Justicia, El Tribunal Electoral y las Fuerzas Armadas) es correcta, ya que todos los pueblos son libres de autodeterminar su forma de gobierno y quien los gobierna, y cuando los representantes del pueblo, cuando dos de los tres poderes del estado entienden que la majestad de la República ha sido violada por el poder ejecutivo, todas las medidas adoptadas para salvaguardar la integridad del Estado son correctas.
Pero la lógica no aplica en esta situación. La realidad temporal de América Latina y Occidente hacen imperativo el reproche ante un “rompimiento del Estado de Derecho”, provocado por la deposición del Presidente Zelaya. Es tanta la imperiosidad que no importan las causas ni las razones, solo importa el hecho en sí mismo.
Hasta el derecho a la explicación se les ha negado, un derecho que los Estados Unidos consignan en su Declaración de Independencia : When, in the course of human events, it becomes necessary for one people to dissolve the political bonds which have connected them with another (...) a decent respect to the opinions of mankind requires that they should declare the causes which impel them to the separation. ( Cuando, en el curso de los eventos humanos, se vuelve necesario para un pueblo el disolver los lazos políticos que lo tienen conectado con otro, (…) un respeto decente por la opinion de la humanidad requiere que ellos declaren las causas que los impelen a la separación ).
El Presidente Zelaya logró radicalizarse de tal manera que hasta su mismo partido participó en el proceso de deposición. Su búsqueda a como diera lugar de el camino hacia el “Socialismo del Siglo XXI” y sus deseos de completa alineación con la causa bolivariana le llevaron a encerrarse en la soledad que arropa a aquellos individuos que desean forzar los cambios en sociedades que realmente no los desean.
Pero al final lo importante no será si los “golpistas” tenían o no tenían la razón, al final lo importante no será que la Realpolitik dicta que es necesario darle apoyo a los “golpistas” y sentar un precedente de alto a la injerencia y expansión bolivariana, al final lo importante no seran las represiones violentas y medievales que van a acompañar el retorno del Presidente Zelaya, ni tampoco importará el espaldarazo a la dictadura en construcción de Hugo Chavez, al final lo único que importará es que se ha restablecido el Estado de Derecho y que para variar Occidente hizo lo que debía cuando no tenía.
Nota: El autor condena la forma, pero no el fondo, de la deposición del Presidente Zelaya y entiende que debe ser restablecido y que el Congreso hondureño debe de iniciar las medidas constitucionales para sancionarlo si está violando la Constitución. Pero las deposiciones violentas son cosas del pasado, y deben de quedar en el pasado.
Extractos de la Cosntitución de Honduras
ARTICULO 42 – La calidad de ciudadano se pierde:
5- Por incitar, promover o apoyar el continuismo o la reelección del Presidente de la República; (...)
ARTICULO 205 – Corresponden al Congreso Nacional las atribuciones siguientes:
Declarar si ha lugar o no a formación de causa contra el Presidente, Designados a la Presidencia, Diputados al Congreso Nacional, Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, Miembros del Tribunal Nacional de Elecciones Jefe de las Fuerzas Armadas, Secretarios y Subsecretarios de Estado, Jefes de Misiones Diplomáticas, Contralor y Subcontralor, Procurador y Subprocurador de la República y Director y Subdirector de Probidad Administrativa
ARTICULO 239.- El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presidente o Designado.
El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos, y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública.
ARTICULO 242.- Si la falta del Presidente fuere absoluta, el Designado que elija al efecto el Congreso Nacional ejercerá el Poder Ejecutivo por el tiempo que falte para terminar el período constitucional.
viernes 15 de mayo de 2009
"Divide et Impera", El Pacto Fernández-Vargas Maldonado
Desde los años de la República de Roma, el Senado se dio cuenta que la forma más viable de mantener el control sobre Italia era estableciendo un sistema de dependencia y de separación, mediante el cual todas estas “Provincias” sostenían relaciones solo con Roma y no entre ellas. De esta manera se evitaba que pudiera surgir un consenso encaminado a la rebelión o a la desobediencia, como ya había pasado en los tiempos de la primera invasión Gala. Esta política de “Divide et impera”, aunque no establecida de derecho, existía como una forma de degastar al enemigo, evitar que se hiciera fuerte y por último absorberlo dentro del todo cultural-cívico romano.
El pacto Fernández-Maldonado es un vivo ejemplo de la máxima divide y vencerás, me explico. El Presidente no cuenta con la mayoría calificada para imponer su des-constitución (140 legisladores), el PRSC (sigh) totalmente ajeno a su condición real y a su desaparición inminente trató de jugar a la política como si fuera una fuerza a tener en cuenta. Que hace el Presidente Fernández, se une a su contrincante Vargas Maldonado, ofreciéndole todo aquello que no le afecta para que este con sus 61 legisladores MVMistas/que no perredeistas, lo apoye.
El Presidente Fernández entiende que al hacer un pacto con Vargas Maldonado a espaldas del PRD, siembra la discordia en un partido que se encamina a un proceso de convención y en el cual el liderazgo se encuentra en un proceso de reestructuración. Juega con el egocentrismo y la vanidad de Vargas Maldonado, tendiéndole la mano y aceptándolo como interlocutor válido de todo un partido, solo por contar con unos cuantos legisladores que le pertenecen más por conveniencia que por lealtad. El Presidente sabe que al empujar a Vargas Maldonado a pactar con el, quien sale reforzado es él mismo al presentarse una vez más como el Presidente conciliador que siempre busca el dialogo, mientras que Vargas Maldonado a lo interno de su partido queda como un egocéntrico vanidoso que actúa como rey del partido aún antes de ganar.
Fernández no ha perdido nada en este pacto ya que los temas más sensibles realmente lo benefician.
Reelección: El Presidente Fernández sabe que el acuerdo lo faculta para reelegirse en el 2012 y sabe que ningún país aguanta un mismo presidente por 16 años. En su defecto, dependiendo de cómo se encuentre el desgaste de su gobierno para el 2012, podría decidir tomarse un descanso de 4 años y participar de nuevo en el 2016. Vargas Maldonado por su parte ha logrado la habilitación del único candidato que podría derrotarle en lo interno del PRD, Hipólito Mejía; quien, a diferencia de Vargas Maldonado, sí es un político.
Jus Solis+Jus Sanguinis: El Presidente Fernández es demasiado sabio y sabe que al final de la noche no importa si es por sangre o por nacimiento, esto es un dulcito que le ofrece a Vargas Maldonado para que pueda declarar que ha salvado el pensamiento de Peña Gómez al introducir la nacionalidad por nacimiento.
Unificación de las Elecciones Congresionales: El Presidente Fernández cuenta con el control del Estado y de todos sus fondos y su gran capacidad mediática y está apostando a repetir en el congreso, si no con la misma contundencia que en el 2006, con la suficiente para mantener una mayoría que le permita gobernar y hacer ingobernable cualquier gobierno que surja de las presidenciales del 2012. Por esto también mantiene congelada la cantidad de Diputados dándoles un dulcito a los suyos, mientras menos son mayor es la tajada del pastel. Vargas Maldonado no recibe absolutamente nada en este punto, ya que quien gana, en todo caso, es el PRD quien podrá contar con la posibilidad de imponer una mayoría en el congreso si puede vencer a la gran maquina estatal.
Al final, el Presidente Fernández sabe muy bien que el pacto firmado por Vargas Maldonado no es vinculante con el PRD y por tanto que este creará no pocas ronchas a lo interno y entre la base que inmediatamente verá en Vargas Maldonado a un usurpador de funciones, no al gran líder que él cree que es. Ahora se inicia un proceso crítico a lo interno del PRD ya que la institucionalidad y la cohesión se ven amenazadas una vez más, ahora es el mismísimo PLD el que lo bombardea, el que le tiende trampas y le ofrece manzanas envenenadas atrayendo a su lado al único dentro del partido que ideológicamente se le puede parecer, otro conservador como lo es Vargas Maldonado. Este es el momento de la verdad y el que va a definir si el Partido Revolucionario Dominicano, el partido Social Demócrata, el partido del pueblo, el defensor de la democracia y la justicia social cae rendido en el juego del “Divide et impera” del pacto Fernández-Vargas Maldonado, o se erige una vez más como el dique que pare esta avalancha conservadora neo-balaguerista que se cierne sobre nuestra República Dominicana.
miércoles 22 de abril de 2009
La Infamia Conservadora y el Art. 30
El martes 21 de Abril del 2009 quedará marcado en la historia de la República Dominicana como un día de infamia. En este día el Estado dobló una vez más sus rodillas ante una Iglesia Católica que ha revivido sus sueños Medievales de reinar por encima de la voluntad del pueblo, de imponer su maniqueísmo en el mundo y de condenar al más oscuros ostracismo a aquellos que renieguen de sus preceptos.
Al adoptar el Art. 30 los legisladores se han convertido en títeres sin voluntad de un Cardenal falto de calidad terrenal para decidir si una niña violada debe o no continuar con un embarazo fruto del incesto o de la pedofilia animal y psicótica. Una y otra vez hemos visto cómo la Iglesia Católica se ha entrometido en cuestiones políticas, usualmente para desgracia de miles de millones de personas a lo largo de la historia; y aún así algunos “príncipes” tratan de imponer su muy personal visión del mundo en una sociedad no homogénea y mucho menos retrógrada.
El tema del aborto es un tema que va ligado al de la libertad, la libertad de elegir, la libertad de planificar una familia, la libertad de creer o no creer, la libertad de pecar o no que se encuentra consignada en cada una de las páginas de la Biblia; una libertad que Dios le dio al humano ha sido constreñida por una Iglesia que se empeña en que la salvación tiene que ser obligatoria, caiga quien caiga. Después de aquí es solo una cuestión de semántica antes de que se incluya la prohibición del uso de preservativos o hasta la hoguera para los herejes que utilicen un condón y las brujas que tomen pastillas anticonceptivas.
La libertad dominicana ha sido fulminantemente limitada de un plumazo convirtiendo en homicidas con premeditación y alevosía a cualquier persona que decida que no está preparada, o no cuenta con los recursos, para traer a otro ser humano a un mundo ya de por sí sobre poblado. Pero esto no es de interés de legisladores y cardenales, ya que a ellos muy poco les importa la realidad pedestre del dominicano, lo que les interesa a uno es la victoria por la imposición y a los otros asegurar el apoyo de una institución, que como demostró en esta ocasión, todavía puede imponer su voluntad sobre un gran numero de personas.
Pero qué podemos hacer cuando hemos sido burlados de esta manera, qué podemos hacer cuando nuestras libertades se van limitando una a una sin que siquiera nos demos cuenta, qué podemos hacer para evitar convertirnos en una dictadura conservadora o en un régimen totalitario de izquierdas? Es que acaso la democracia nunca ha de funcionar en nuestra miserable República?
La opinión pública, el mundo civil, incluso algunos creyentes se han manifestado en contra del absolutismo terrorista del Art. 30, pero nuestra partidocracia no ha tomado eso en cuenta, y en acuerdos de aposento que rememoran lo peor de la Europa monárquica, el Estado se ha plegado ante el deseo de la Iglesia medieval que aún prima en nuestra media Isla.
La ira me sobrecoge y por primera vez en mi vida me siento indignado de pertenecer a la única nación del mundo donde por constitución se ha zanjado el asunto de la vida y la concepción en un instrumento jurídico legal. El marco legal de nuestra sociedad se ha convertido en una herramienta de imposición moral y religiosa que niega la esencia real de la libertad y la dignidad humana que es consignada en el mismo documento. Solo nos queda huir de este paraíso medieval o luchar por convertirlo en un infierno liberal.
martes 17 de marzo de 2009
Es tiempo de Evolución, no de Revolución
El partido político es el mecanismo por medio del cual el pueblo, ente soberano y último poseedor de la legitimidad, cede la representatividad necesaria para el buen ejercicio de la democracia. Es por medio del partido que el pueblo puede y debe encauzar todas sus inquietudes y compromisos políticos, es en fin el partido el punto de encuentro y de partida de las aspiraciones políticas de los ciudadanos.
En la República Dominicana se ha dicho mucho en los últimos años que el Sistema de Partidos está en crisis, pero hemos visto cómo se ha ido definiendo un muy saludable Bipartidismo que no hace otra cosa que garantizar una contienda real entre dos bloques masivos en los cuales los ciudadanos participan y por ende se ven representados y en último caso se convierten en los representantes de otros.
Se ha dicho que la democracia está en peligro, pero hemos podido constatar cómo en los últimos 13 años las instituciones democráticas en la República se han ido haciendo más fuertes, más solidas y más importante que nada, más confiables. La institucionalidad se ha ido filtrando lentamente y ha ido sembrando sus raíces. Es un proceso lento, pero es un proceso que se está realizando, un Estado corrompido desde su fundación no puede simplemente sanarse en una década.
Se dice también que los partidos políticos están llenos de ladrones y corruptos, pero...? Qué son los partidos políticos? Quienes los conforman? Se ha vendido la idea de que la política es un negocio sucio y desleal, en el cual solo los “tigüeres” participan. Se ha vendido la idea de que los ciudadanos virtuosos no debemos participar en política para no ensuciarnos las manos, que los virtuosos deben quedarse en sus castillos solitarios y desde allí bombardear a la democracia hasta que la corrupción caiga por su propio peso... Esto no es más que una excusa ridícula de aquellos que están en contra de la democracia.
El sistema de partidos, la democracia y los partidos políticos están compuestos por ciudadanos comunes y corrientes, por personas como tú y como yo. Pero son los sectores antidemocráticos, anarco-izquierdistas, aquellos que sueñan con una revolución neo-populista de nivelación hacia abajo, los que difunden estas ideas, los que desean con todas sus fuerzas que todo el sistema democrático liberal caiga de rodillas para ellos entonces pescar en río revuelto e instaurar un gobierno totalitario de izquierda en el cual todas las libertades y todos los derechos heredados de esa gran tradición que es occidente se vean destruidos por el impulso neo-populista anarco-izquierdista.
Sur América es nuestro espejo, es de aquí de donde tenemos que fijarnos para darnos cuenta qué pasa cuando la ciudadanía virtuosa, justa, proactiva, no participa en la democracia. Esta se ve secuestrada por los neo populistas anarco-izquierdistas que con su mesianismo y su caudillismo, arrastran a las masas desamparadas hacia el borde del precipicio institucional, empujando al Estado al borde del abismo y el ostracismo internacional.
Es tiempo de evolución, no de revolución. Es hora de seguir trabajando en lo que se ha construido con el sudor y la sangre de cientos de Héroes de la República que vivieron y murieron antes que nosotros, es hora de capitalizar esos sacrificios, es hora de que todos nos integremos a los partidos políticos y hagamos de estos, y en última instancia del gobierno, lo que creemos que deben de ser.
Los partidos y el gobierno son un reflejo de quienes participan en ellos, mientras más jóvenes justos y virtuosos participen en la política, más justa y virtuosa será esta y por ende el gobierno. Que los neo populistas anarco-izquierdistas no nos arrastren hasta el borden del precipicio con sus sueños de revolución y destrucción, es hora de seguir el proceso de evolución que hasta ahora hemos sostenido, no permitamos que ellos nos roben la República.
Castrismo Delenda est
Octavio A. Landolfi.
jueves 5 de marzo de 2009
Trabajar por la Democracia
La única forma de hacer que la democracia funciones es participando en ella. Solo por medio de la participación directa y activa de nosotros, los que nos quejamos, los que vivimos atacando, los que creemos que nada va a cambiar, es que podremos por fin empezar un cambio real. Vivimos dentro de una burbuja en la cual pensamos que la política es algo ajeno a nosotros, que la política es una carrera sucia y denigrante, razón por la cual nos alejamos de ella, pero al mismo tiempo pedimos que “ellos” sean limpios y transparentes, virtuosos y bondadosos, honestos y justos.
Solo por medio de nuestra participación activa es que tendremos la oportunidad de lograr que las cosas cambien, de qué nos sirven las pequeñas manifestaciones anarco-izquierdistas que elevan pancartas de asesinos y violadores de los derechos humanos, de que nos sirven protestas lideradas por seguidores de dictadores que niegan la libertad de expresión y de tránsito, de qué nos sirven movimientos que no van a ningún lado?
Las instituciones democráticas se han ido fortaleciendo en los últimos 15 años, elección a elección nuestra democracia se ha ido fortaleciendo cada vez más. Pero esto es un proceso lento, es la reversión de más de un siglo de mala práctica y de poca vocación democrática, pero es posible y podemos constatarlo cada día.
Nos quejamos de que los partidos políticos están en crisis, de que están llenos de ladrones y sinvergüenzas, pero... si nosotros no participamos en ellos, ¿Cómo van a cambiar o a mejorar? Qué estamos esperando, una revolución armada? El surgimiento de algún caudillo popular (otra vez) que prometa una solución irrealizable? O es acaso que estamos en espera de la fundación de un nuevo movimiento que por arte de mágica va a catalizar toda la energía dormida de la nación en pos de un nuevo ideal?
Contamos con un sistema partidista, contamos con dos partidos fuertes y más que nada contamos con la libertad de asociación y de participación. Es difícil trabajar en política, toma mucho tiempo, y mucho sacrificio y muchos dolores de cabeza si tratamos de hacer las cosas de manera correcta, pero es la única forma de participar. Solo si nos involucramos desde ahora en la actividad política podremos tener la oportunidad dentro de 20 años de efectuar ese relevo generacional de liderazgo que podrá traer una nueva forma de hacer política. Sólo si nos involucramos desde ahora, podremos empezar a cambiar la imagen de los partidos políticos y “hacerlos más jóvenes”, empujando desde dentro y desde abajo, convenciendo, trabajando por la democracia desde dentro de la democracia, no vociferar histéricamente desde la acera de enfrente.
No somos la generación de los 12 años, ni de la guerra de abril, somos la generación que nació y creció en la democracia, sin la represión, somos la que ha visto cómo esta se ha ido fortaleciendo a cada año más, somos la que no ha tenido que luchar por la libertad de expresión ni de reunión, somos la generación que está destinada a enterrar de una vez por todas todos los vicios institucionales que nuestra república ha ido arrastrando desde su fundación.
La única forma de hacer que la democracia funcione, es siendo parte de ella. Es hora de empezar a trabajar.
Octavio A. Landolfi
jueves 26 de febrero de 2009
A 165 años de...
"Hace 165 años un grupo de jóvenes héroes se sublevó contra las invencibles fuerzas haitianas..."
Si, claro... pero como que nunca me ha convencido. Recuerdo que desde pequeño a toda la gesta independentista le faltaba algo, le sobraba algo, pero nunca me convencía. No sé si era el hecho de que la historia en el colegio la dan por pedazos y como que no se entiende bien, o era el hecho de que por alguna mágica razón 200 años de historia se encuentran resumidos en 15 páginas?...
Bueno, gracias a los dioses aprendí que la verdad usualmente se encuentra escondida lejos de los textos escolares y en mis escapadas a esos centros ocultos del conocimiento me fui dando cuenta el por qué era que toda la gesta independentista nunca me había convencido.
1- Juan Pablo Duarte es el único padre de la patria, ni Sánchez ni Mella tienen nada que buscar al lado de Duarte, absolutamente nada, en todo caso quien sí se ganó con sangre el honor de ser considerado forjador de la patria fue el General Pedro Santana, pero por razones obvias esto no va a suceder (El hombre no bien habían pasado 17 años y ya nos había vendido a España). Aunque creo que el Dr. Balaguer lo colocó en el Panteón Nacional como una forma de que en el tiempo su memoria fuera restituida, I mean, un error lo comete cualquiera no?
2- Mella andaba de enviado de la Espada de la Independencia en España, tratando de negociar el proceso de anexión... Cómo así? Y el otro? Sánchez, andaba apoyando a sangre y espada a Buenaventura Báez quien para los que no lo saben era el archienemigo tanto de Santana como de la República. Y Duarte en el exilio... Siento mucho decirlo, pero al hombre le faltaron las gónadas suficientes como para tomar la presidencia por la fuerza y plantarle cara a Santana con todo el Cibao apoyándolo. Los grandes hombres son los que saben lo que hacen lo que hay que hacer cuando hay que hacerlo... Duarte en falló la prueba en ese momento (Si y sé que los duartianos van a decir que el hombre lo hizo por el bien de la patria... la historia nos dice que hubiera sido mejor luchar en aquel momento a lo mejor nos hubiéramos ahorrado muchos traumas que aún no hemos superado).
3- Duarte fue un gran..., eh... un gran... Ideólogo? Bueno, no podemos decir que fue Bolívar ni Jefferson, pero el hombre tuvo un sueño y ese sueño era una nación libre e independiente, y eso tiene un valor por encima de las palabras y las ideas. (creo). Duarte es una de esas figuras míticas que se benefician de la oscuridad que los rodea, ya que esta los protege y los eleva. Duarte escribió muy poco, y lo que escribió son más que nada reflexiones inspiradas en una extraña mezcla de Rousseau, la Revolución Francesa y el Cristianismo. A mi entender su mayor atributo, que nunca va a poder ser ignorado, es el hecho de haber previsto la potencialidad de que existía un sentimiento nacional en los 100 mil y algo de almas que habitaban este lado de la isla, y que ese sentimiento nacional podía exponenciarse hasta lograr crear una República libre, justa e independiente.
4- Personalmente a mí la Restauración siempre me ha parecido una gesta más heroica que la independencia. Let´s see, luchar a palos contra un ejército haitiano en retirada, o luchar contra el ejército español? Las tácticas militares desplegadas, la guerra de guerrillas, es aquí (a mi muy individual parecer) donde se fragua realmente lo que es la República Dominicana, lo de 1844 no es más que la segunda parte de lo de 1821, otro escalón más para llegar a esa República que “todos”(¿?) deseaban y al pobre Nuñez de Cáceres solo le tocó el nombre de una callecita.
En fin, la historia propia debe de analizarse con la misma objetividad con que se observan las historias foráneas, sin pasiones y sin empeñarse en defender lo indefendible. Mañana se celebra el 165 aniversario de la fundación de la República Dominicana, mañana se celebra el 165 aniversario de la Guerra en contra de Haití, mañana se celebra el hecho de que hace 165 años un grupo de jóvenes pensó que podríamos estar mucho mejor por nuestra cuenta que dependiendo de una nación foránea, depredadora y violenta que en su momento trató a aquellos conquistados peor de lo que los trataban a ellos sus antiguos amos. Mañana se celebra que hace 165 años un grupo de idealistas le impuso a una mayoría campesina la responsabilidad de ser “entes políticos”, (proyecto al cual le ha tomado más de un siglo y medio para empezar a arrancar, pero esa es otra historia), mañana se celebra la democracia, el republicanismo, la libertad, pero sobre todo se celebra la autodeterminación de una nación que nunca jamás se ha quedado de brazos cruzados cuando la opresión se cierne sobre sus cabezas, en el 1861 al 1865, de 1879 a 1899, de 1916 a 1924, de 1930 a 1961, de 1965 a 1966, de 1966 a 1978... Y cada vez nos levantamos con mayores bríos, cada vez luchamos con mayor pasión, porque si algo nos ha legado ese 27 de Febrero de hace 165 años es la frase que llevamos todos los dominicanos tatuada en la consciencia con fuego y la sangre de tantos que nos ha precedido,
“Más Quisqueya la indómita y brava
Siempre altiva la frente alzará;
Que si fuere mil veces esclava,
Otras tantas ser libre sabrá”
La esclavitud nos la pueden imponer nuestros gobernantes, nuestros profesores, nuestras propias mentes, es por esto que siempre, siempre debemos de luchar para que la llama de la libertad arda en cada rincón de nuestra patria y es por esto que el Castrismo Delenda Est.
